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23 de febrero 2012 Jueves después de ceniza Dt 30, 15-20
En Deuteronomio leemos: «Elige la vida, y viviréis tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz». Efectivamente en el amor siempre encontraremos estos dos rasgos que lo acompañan: la obediencia y la fidelidad. ¿Soy capaz de amar obedeciendo?
Jesús lo hizo hasta la cruz, y una vez lo hizo nos abrió, para todos, la vida en la resurrección.
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